A menudo nos fijamos en el color del whisky. Dorado, ámbar, pajizo. El color del whisky puede decirnos muchísimo sobre cómo se ha creado ese whisky y qué sabor encontraremos. Pero también puede engañarnos.
¿Por qué se le añade colorante a algunos whiskies? ¿Si es más oscuro, es más viejo? ¿Es mejor whisky por el color en el vaso? Hoy vamos a intentar aclarar algunas de las dudas más comunes cuando hablamos del color del whisky.
La respuesta corta: el color del whisky viene de la barrica (del tipo de roble, de lo que contuvo antes y de cuántas veces se ha usado), no de la edad ni de la calidad. Y en Escocia también puede venir de un bote de colorante.
Al final de este post encontrarás un mapa del color del whisky, para que puedas utilizarlo en casa para tus catas. ¡Empezamos!
La evolución del color del whisky
Agua de vida
Conocemos el whisky como una bebida de tonos otoñales: amarillos, cobrizos, marrones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el whisky, en sus inicios, es transparente como el agua.
Tras pasar por los alambiques, el espirituoso final (también conocido como «new-make spirit») que se introduce en la barrica no tiene color. Será después, tras pasar un tiempo en barrica, que obtendrá el color tal y como lo conocemos. Dependiendo de la barrica, de la edad o de otros agentes externos que iremos comentando a lo largo del artículo.
La barrica: roble, contenido y llenado
La madera utilizada, el tipo de barril y el tiempo tienen una gran influencia en el color del whisky, ya mucho antes de embotellarlo. Por un lado, el tipo de madera de la barrica definirá algunas notas del color.
El roble
Hay que tener en cuenta que la mayor parte del whisky de todo el mundo envejece en barrica de roble, aunque después se afine en otros tipos de madera. Principalmente, podemos ver las diferencias entre el roble europeo (Quercus Robur) y el roble blanco americano (Quercus Alba). Si el whisky ha envejecido en barrica de roble europeo tiende a tener algunas notas más rojizas. Los whiskies envejecidos en barricas de roble blanco americano suelen ser más amarillentos. Además, cuanto más carbonizada esté la barrica de roble blanco americano, más se caramelizará, y más oscuro será el color del whisky.
El whisky americano suele envejecer en barricas nuevas de roble blanco americano, por lo que, como comentábamos antes, suele tener un tono amarillento que se oscurece dependiendo del tiempo en barrica o del carbonizado de la misma.
Contenido
Pero, en otros países, lo habitual es utilizar barricas que hayan tenido otros usos, sobre todo si hablamos de whisky escocés. Las más comunes suelen ser, de nuevo, las barricas de roble blanco americano que han contenido bourbon. Esto se debe, principalmente, a que son bastante más económicas. Las barricas que han contenido bourbon suelen dar tonos más claros al whisky.
Cuando se utilizan barricas de Jerez nos encontramos con dos tipos distintos de coloración. Habitualmente, las barricas de Jerez se realizaban con roble europeo, sin embargo, en los últimos años han proliferado las barricas de roble blanco americano. Esto también influirá en los tonos que aportará la barrica de Jerez al whisky, que suelen ser de tono castaño. Si la barrica es de Oporto, puede tener un tono más rojizo o incluso matices rosados.
Pero hoy en día ya no sólo se utilizan barricas de Jerez, Bourbon u Oporto: brandy, vino tinto… ¡incluso ron! El contenido previo también tendrá influencia en el whisky, sobre todo dependiendo de cuánto tiempo haya estado en la barrica. Es decir, si la barrica se ha sazonado con Jerez u Oporto durante unos meses, aportará algo de color al whisky, pero no tanto como una barrica utilizada en la producción de Jerez.
Primer llenado o relleno
Así como en el whisky americano suelen utilizarse las barricas tan sólo una vez, en el whisky escocés (y otros países), la vida de la barrica es más larga. Las destilerías utilizan las barricas hasta ¡4 veces! Cuanto más se haya usado la barrica, menos activa estará la madera, así que menos color (y sabor) le aportará al whisky.
Por eso, muchas veces verás que las destilerías indican si el whisky ha envejecido en barricas «First-fill» (de primer llenado) o «refill» (de relleno).
El colorante color caramelo: E-150a
Y, finalmente, nos encontramos con uno de los temas más controvertidos en la industria del whisky: el colorante añadido o caramelo. Aunque en la producción de Straight Bourbon no está permitido, añadir colorante al whisky es algo que sí está muy extendido en Escocia y otros países. De hecho, la normativa americana permite que los whiskies que no son straight lleven hasta un 2,5% de lo que llaman «harmless coloring, flavoring and blending materials«: colorantes, saborizantes y materiales de mezcla, todo sumado. Al straight whisky no se le puede añadir nada de nada. Ni una gota.
Algunas marcas lo hacen, según dicen, «para mantener la consistencia visual entre distintos lotes de whisky». Es decir, para que tu whisky de 2020 tenga el mismo color que la misma expresión de hace unos años. Otras, honestamente, han reconocido que eso les permite que la mayoría de gente no piense a primera vista que es un whisky demasiado joven.
El colorante añadido utilizado para dar color al whisky es el caramelo, un colorante creado al quemar azúcares como la fructosa o la glucosa. Este colorante, en Europa, recibe el nombre de E150 (si te fijas, es el mismo que lleva la Coca-Cola). Dependiendo del tipo de caramelo, se clasifica en 4 clases. La Coca-Cola suele utilizar el E150d, mientras que en el whisky se utiliza el E150a. En este caso, se utiliza el E150a porque no contiene sulfatos ni amonio.
La polémica aquí llega porque hay quien considera que este colorante también modifica el sabor del whisky. Aunque se realizan tests constantemente en los que los consumidores no perciben esa diferencia en el paladar, los pequeños productores afirman que sí que cambia el sabor del whisky.
El color del whisky, ¡hora de ponerlo en práctica!
Sea natural o añadido, la realidad es que a los amantes del whisky nos gusta poner a prueba lo que bebemos. Por eso, cuando catamos un whisky, una de las primeras cosas en las que nos fijamos es el color.
Para que puedas analizar el color del whisky hemos preparado un pequeño mapa de color que puedes descargar. Se trata de una guía de color desarrollada por Charles MacLean, uno de los grandes expertos del whisky, para Whisky Magazine. Esta guía de color se utiliza ampliamente en toda la industria, hasta el punto de convertirse en el estándar habitual.
Si quieres utilizarla, tan sólo tienes que hacer click en la imagen y podrás descargarla en tu ordenador. Imprímela y utilízala en tus catas en casa.
Preguntas frecuentes sobre el color del whisky
¿De dónde viene el color del whisky?
El color del whisky viene de la barrica. El destilado sale del alambique transparente como el agua, y es la madera la que le da el tono durante el envejecimiento. Influyen tres cosas: el tipo de roble (el europeo tiende a rojizos, el blanco americano a amarillentos), lo que contuvo la barrica antes (bourbon da tonos claros, Jerez castaños, Oporto rojizos o rosados) y cuántas veces se ha usado esa barrica. A eso, en algunos casos, se le suma colorante añadido.
¿Un whisky más oscuro es más viejo?
No necesariamente. Un whisky joven en una barrica de primer llenado de Jerez puede salir mucho más oscuro que un whisky de 18 años en una barrica de relleno. Y si además lleva colorante, el color no te dice nada sobre la edad. El color informa sobre la madera, no sobre el tiempo.
¿El color indica la calidad del whisky?
No. El color indica de dónde ha salido el whisky, no lo bueno que es. Un whisky pálido de barrica de bourbon puede ser excelente y uno oscurísimo puede ser mediocre. Lo que sí hace el color es darte pistas sobre qué vas a encontrar en nariz y boca, y por eso lo miramos primero al catar.
¿Qué es el colorante E150a y por qué se añade al whisky?
El E150a es caramelo, un colorante que se obtiene quemando azúcares como la fructosa o la glucosa. Es el mismo grupo de colorantes que lleva la Coca-Cola, aunque ella usa el E150d. En whisky se utiliza el E150a porque no contiene sulfitos ni amonio. Las marcas dicen que lo añaden para mantener la consistencia visual entre lotes. Algunas, con más honestidad, reconocen que también sirve para que nadie piense a primera vista que el whisky es demasiado joven.
¿Es legal añadir colorante al whisky?
Depende del país y de la categoría. En Escocia sí: el reglamento del Scotch solo permite añadir dos cosas al destilado, agua y caramelo E150a. En Estados Unidos, al straight bourbon y a cualquier straight whisky no se le puede añadir nada en absoluto; otras categorías americanas admiten hasta un 2,5% de colorantes, saborizantes y materiales de mezcla sumados.
¿El colorante cambia el sabor del whisky?
Es el punto discutido. La industria realiza tests de forma constante en los que los consumidores no perciben diferencia en el paladar. Los pequeños productores afirman que sí la hay. Aquí no hay consenso, y quien te diga que lo hay te está vendiendo algo.
¿Cómo saber si un whisky lleva colorante?
Hay dos vías. La primera: buscar en la etiqueta o el estuche las menciones «natural colour», «no added colour» o «sin colorante». Quien no colorea, lo dice, porque es un argumento de venta. La segunda es un truco de sabueso: la legislación alemana obliga a declarar los colorantes, así que si buscas tu botella en una tienda alemana y aparece «mit Farbstoff», lleva E150a. Si una marca no colorea, suele presumir de ello; si no dice nada, ya sabes.
¿Por qué el whisky es transparente cuando sale del alambique?
Porque el color no está en el cereal ni en la destilación: está en la madera. El new make spirit que entra en la barrica es incoloro. Todo lo que ves en el vaso (el dorado, el ámbar, el caoba) se lo ha dado el roble durante los años de envejecimiento.

Excelente artículo, gracias por la aclaración