Whisky

Visitar la destilería de Glenfarclas

destilería de Glenfarclas

La destilería de Glenfarclas se encuentra en Ballindalloch,  a unos 20 minutos en coche desde Dufftown (30 minutos si venís desde Keith).

La destilería fue fundada por Robert Hay en 1836 que, como era lo habitual en la época, fundó la destilería junto a una granja. Hay falleció en 1965, cuando John Grant compró la destilería.

La destilería de Glenfarclas es actualmente una de las 5 destilerías independientes de Escocia. Ha pasado de padres a hijos durante 6 generaciones. Pese a varios compradores interesados, lleva 150 años perteneciendo a la familia Grant, y parece que seguirá siendo así durante mucho tiempo.

destilería de glenfarclas

Glenfarclas fue una de las primeras destilerías escocesas en abrir sus puertas al público. La destilería está abierta durante todo el año, y se puede visitar de lunes a viernes entre las 10 y las 16h. De julio a septiembre también ofrece visitas los sábados. La visita tiene un precio de 7.50 £ (casi 9 euros). Además, ofrecen visitas guiadas en castellano con reserva previa.

destilería de glenfarclas

La visita a la destilería de Glenfarclas

La visita a la destilería de Glenfarclas empieza conociendo el agua que dará lugar al whisky. Se trata de agua de los manantiales de la colina de Ben Rinnes, que se encuentra detrás de la destilería. Es un agua limpia, que se filtra pero no es necesario tratar. Además, la destilería cuenta con una reserva de agua de los manantiales, para asegurarse de que siempre tendrán agua.

La destilería compra la cebada en enero, en 2016 utilizaban cebada de tipo Concerto, pero cada año puede variar. La cebada se maltea en Escocia e Inglaterra durante 5 o 6 días, con 3ppm. Para Glenfarclas, la calidad de la cebada es una de las partes más importantes de su producción. Por eso, emplean cebada con no más del 12% de humedad, que tras el malteado queda en menos del 5%.

Destilería de Glenfarclas

Para preparar la cebada malteada, utilizan molinos suizos de producción cervecera de la marca Bühler (foto anterior). Tras pasar por el molino, la cebada malteada se convierte en un 20% de cáscara, un 75% de grist y un 5% de harina.

Al ser una destilería familiar, Glenfarclas está en funcionamiento 24h al día de lunes a viernes por la mañana. El proceso continua en uno de los mash tuns más grandes de Escocia, con capacidad para 16,5 toneladas. Allí se produce el wart, mezclando la cebada malteada con agua caliente en 3 tandas (62º, 72º y 82º) para extraer los azúcares.

destilería de glenfarclas

Para la fermentación, Glenfarclas utiliza 12 washbacks de acero inoxidable, que suelen fermentar el wart durante unas 65h. Posteriormente, el resultado de la fermentación pasa a los alambiques de la destilería.

destilería de glenfarclas

La destilación en la destilería de Glenfarclas

La destilería de Glenfarclas tiene 3 pares de alambiques de cobre que trabajan en parejas. Como podéis observar, son muy grandes, lo que permite que el espirituoso posterior posea más cuerpo.

Además, Glenfarclas es una de las pocas destilerías que sigue calentando los alambiques con fuego de gas directo. Según nos contó Myriam, nuestra guía en la destilería, eso permite la producción de un espirituoso más tostado e incluso algo caramelizado. “Cambia el carácter del producto”, afirmó. ¿Y por qué no lo hacen el resto de destilerías? Pues porque sale demasiado caro. La destilería de Glenfarclas gasta unos 2 millones de libras anuales en la factura del gas.

Además, al recibir el calor directo del fuego, los alambiques en la destilería de Glenfarclas no suelen durar más de 15 años. Así que, cada 10 o 15 años, se fabrican en Rothes nuevos alambiques para la destilería de Glenfarclas.

destilería de Glenfarclas

Aunque ya no se utilizan, la destilería mantiene los controladores de alambiques de los años 70, algo curioso de ver. Actualmente, utilizan ordenadores para controlar los niveles, pero la destilación se sigue haciendo manualmente. En la destilería trabajan 12 personas en producción y 3 destiladores.

El corazón del espirituoso de Glenfarclas está alrededor de los 68º y, por ello, cortan el espirituoso entre 70 y 59,5º. Además, la destilería de Glenfarclas está muy concienciada con el medio ambiente, y los desechos de la destilación se tratan en la misma destilería.

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La maduración en la destilería de Glenfarclas

La destilería de Glenfarclas cuenta con 34 almacenes con capacidad para 68.000 barricas. El primer almacén tiene más de 200 años, y en él se pueden encontrar algunas barricas muy especiales.

Una de las curiosidades, es que las barricas antiguas poseen el nombre “Glenlivet” en ellas. Este es el nombre de la zona en la que se encuentra la destilería. Sin embargo, hace unos cuantos años, The Glenlivet reclamó el nombre como parte de la marca. Desde entonces, ninguna destilería de la zona puede utilizarlo como denominación de origen. Por ello, en las nuevas barricas de Glenfarclas ahora aparece “Ballindalloch“.

destilería de Glenfarclas

La destilería de Glenfarclas utiliza barricas de Jerez, algo más complicado en los últimos años debido al alto precio de estas barricas. Por eso, la destilería mantiene desde hace 25 años una buena relación con las bodegas José y Miguel Martín de Huelva, que les proporcionan todas las barricas.

La familia Grant selecciona cada año las mejores barricas, que deben haber contenido Jerez durante 3 y 4 años. A diferencia de otras destilerías, en Glenfarclas reutilizan las barricas de Jerez hasta 4 veces. Para que estas no pierdan sus características, de vez en cuando reciben infiltraciones de Jerez.

destilería de Glenfarclas

Catando whisky en la destilería de Glenfarclas

Acabamos nuestra visita en la sala de cata de la destilería de Glenfarclas. Se trata de una sala que a primera vista parece algo anticuada, pero tiene mucha historia.

Se trata de una réplica del barco de principios del siglo XX RMS Empress of Australia. Cuando el Empress of Australia dejó de dar servicio en los años 50, la familia Grant compró varias de sus piezas. En 1970, cuando Glenfarclas abrió su centro de visitantes, la familia encontró un destino para esas piezas. Por ello, desde la madera que cubre las paredes hasta los muebles de la sala de cata, son parte de aquel barco.

La cata estaba formada por Glenfarclas 12, Glenfarclas 15, Glenfarclas 21 y Glenfarclas 105. Los más destacados, sin duda, Glenfarclas 21, por su carácter elegante, y Glenfarclas 105, el primer whisky comercializado a grado natural.

Desde aquí queremos agradecer al equipo de Glenfarclas, especialmente a Myriam Mackenzie, por acogernos en su destilería con tanta amabilidad.

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