El whiskey en la cultura irlandesa

Para todo irlandés, St Patrick’s Day es un día muy especial, de la misma manera que el whiskey es un pilar importante dentro de su cultura y tradiciones. Por eso en Todowhisky queremos celebrar St Patrick con algunas de las tradiciones irlandesas más arraigadas en la cultura del whiskey.

Hundir el trébol

Quizá una de las tradiciones más antiguas para celebrar St Patrick es la de colocar un trébol en el vaso de whiskey. Como sabréis, el trébol es un símbolo tradicional de San Patricio y también de Irlanda, así como el triple destilado whiskey irlandés.

Hoy en día la tradición ha dado lugar a una expresión coloquial, de tal manera que “Hundir el trébol” ya no es solo la tradición, si no una metáfora para indicar que St Patrick se celebra acabando muy borracho.

El whiskey y la hospitalidad irlandesa

Los irlandeses son conocidos por su hospitalidad, un gran valor en su cultura que aparece ya en sus leyendas más antiguas. Ningún héroe irlandés rechazó nunca a un visitante y, según la tradición, la manera adecuada de dar la bienvenida a un invitado es con un vaso de whiskey. Incluso durante la Ley Seca en Estados Unidos, cuando muchos irlandeses prometieron no beber alcohol, siempre guardaban una botella de whiskey en la cocina, para no parecer desconsiderados ante las visitas.

Además, el whiskey formaba parte en las reuniones que realizaban los pueblos rurales. Solían reunirse todos los vecinos mientras narraban historias y bailaban al son de violines. Con whiskey celebraban las buenas noticias, con whisky despedían a sus amigos… y aún más: cuando al final de la velada alguien era incapaz de cantar, un vaso de whiskey siempre podía ayudar.

Brindemos con whiskey

El whiskey es, desde siempre, la bebida que escogen los irlandeses para brindar. El whiskey es tan importante que en las bodas irlandesas el pastel tradicional es una tarta de whiskey. Dice la tradición que la pareja debe guardar la parte superior de la tarta de bodas hasta que nazca el primer hijo, para usar la tarta en su bautizo. “Al ser una tarta de whiskey, puede conservarse hasta un año”, dicen los irlandeses.

Cuando nace un bebé, el padre debe mojar su cabeza con unas gotas de whiskey, y luego brindar con sus amigos por el recién nacido con una copa de whiskey. Esa noche, el whiskey va a cuenta de los amigos del padre.

La copa de despedida

El whiskey también ha sido un elemento clave en la muerte de los irlandeses. Cuando alguien fallecía, lo normal era servir whiskey a todos aquellos que acudían a velar al fallecido; una tradición que aún mantienen algunas zonas rurales. Durante el tiempo que velan al difunto, brindan con whiskey por su memoria en “la copa de despedida“, conocida como “The Parting Glass”.

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