El whisky de Shackleton vuelve a la Antártida

A principios de 2011 unos exploradores encontraron el whisky del explorador en una base de su expedición que había estado bajo hielo durante 100 años. Hoy, las botellas de ese whisky que viajaron hasta Escocia, vuelven a su lugar de origen.

En 1903 Ernest Shackleton empezó su expedición (fallida) a la Antártida. Para ese viaje encargó 25 cajas (unas 300 botellas) del whisky Mackinlay, aunque de todos es conocido que a Shackleton no le gustaba beber. Ese whisky se encargó con la intención de mantener a sus hombres satisfechos durante la expedición. Lamentablemente, la expedición no tuvo éxito, y las botellas quedaron guardadas en el refugio del explorador en Cape Royds.

Las botellas encontradas más de 100 años después, fueron descongeladas y enviadas a Escocia. Allí Whyte & Mackay, propietaria de lo que anteriormente era Mackinlay, las utilizó para realizar una reproducción lo más exacta posible de aquel whisky. Se trata del whisky de Whyte&Mackay Makinlay: The Journey, del que ya os hablamos hace algún tiempo.

Las botellas originales ya han sido devueltas a su lugar de origen, ahora que ya han conseguido hacer la réplica. “Hemos tenido mucho cuidado al extraer un poco para hacer la réplica, que hemos podido probar y, sopresa sorpresa, no era un whisky ahumado como pensábamos” afirman desde Whyte &Mackay, y aseguran que las botellas han estado esposadas a alguien de la compañía durante todo el trayecto de vuelta.

Lizzie Meek, directora del Antartic Heritage Trust, suspiraba aliviada al ver de nuevo las botellas en su sitio.“Estoy muy aliviada y satisfecha de que todo haya ido bien y las botellas estén seguras” afirma Meek. Además, ha asegurado que el lugar exacto donde se guardarán será un secreto, ya que  “por alguna razón el whisky atrae demasiada atención, y sería muy naif pensar que toda esa atención es inocente, de buen corazón y con buenas intenciones”.

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